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sábado, 17 de septiembre de 2011

Arroyo claro, fuente serena

wawita

(recordando a García Lorca)

Yo siempre fui intranquilo,
niños buenos del prado.
el ella del romance me sumía
en ensoñares claros:
¿quién será la que coge los claveles
y las rosas de mayo?
¿Y por qué la verán sólo los niños
a lomos de Pegaso?
¿Será esa misma la que en los rondones
con tristeza llamamos
estrella, suplicándole que salga
a danzar por el campo...?

Chapulin

¡Qué tristeza tan seria me da sombra!
Niños buenos del prado,
cómo recuerda dulce el corazón
los días ya lejanos...
¿Quién será la que corta los claveles
y las rosas de mayo?


Rosa roja

lunes, 1 de noviembre de 2010

La desazón suprema

desgastado

Jodido, jodidas las palabras de Fernando Vallejo. Nunca pensé que aquello que sopla en mi oido los sábados por la noche, pudiera leerse en este discurso profundamente descarado, cínicamente morboso, deliciosamente ilustrado.

Dentro de la desazón del autor, pueden escurrirse verdades sobre la realidad de nuestro mundo. El implícito deseo de no existir clava sobre lo dicho una intensa humanidad. Sin juzgamientos, solo adjetivos sobre las circunstancias.

Pienso también en García Lorca, los poemas malditos sumergidos en las mismas desazones de Vallejo.

Será esta una raza, una casta, una tribu desperdigada después de Babel. No tengo respuestas. Pero cada vez que encuentro frutas pintadas en un libro, literatura soberbia, ensayos magistrales, hallo también detrás de los libros, personas maravillosas con la mente a mil por hora, regando discursos de humanidad (propia y ajena), negadas de felicidad o con los ojos nublados ante ella... desazón suprema.

Gracias Cassiopea por el video.

Bajo advertencia de un discurso fuerte aquí va el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=UjY7A-awzGM